Geobiología y Radiestesia
Antiguos filósofos y modernas teorías científicas como la de “Gaia” ponen de manifiesto la intensa dinámica de nuestro planeta. En él están integrados los conceptos de nacimiento y muerte con la aparición de corteza a través de los volcanes y dorsales oceánicas y desaparición de
material geológico en las zonas de subducción. Todo forma parte de un ciclo de interacción continua que dura millones de años. Este dinamismo nos resulta difícil de observar debido a nuestra corta vida en relación con la “vida” de los procesos geológicos. No obstante, aprendiendo a observar los registros geológicos somos capaces de averigurar una ínfima parte del pasado de nuestro planeta. Y aprendiendo a leer el “pulso” del planeta hoy día seremos capaces de predecir e interpretar su estado.
La pregunta es entonces, ¿en qué modo y grado, afecta nuestro planeta a los seres humanos? Alguien podría pensar que el planeta no nos afecta de ningún modo. Sin embargo mantenemos una interesante interrelación con él. Para nosotros es el lugar adecuado para vivir debido a la combinación de factores ambientales como la temperatura, el alimento, la oxigenación, etc....y el campo magnético.
Para interpretar los efectos del planeta sobre los seres humanos planteémonos primero la pregunta de lo que es un ser humano. La respuesta es compleja desde el punto de vista filosófico. Sin embargo, desde el punto de vista fisionómico, podemos responder que un ser humano está compuesto en un alto porcentaje por agua (más del 70%). Gracias a esta agua, nuestras células pueden comunicarse entre sí química o eléctricamente. El agua es un medio excelente para el transporte de iones, moléculas, geles, etc. Y también es un medio conductor ideal para la transmisión de los impulsos eléctricos del cerebro. Por lo tanto, nuestro cuerpo entendido de manera global es un medio conductor, con una diferencia de voltaje entre los pies y la cabeza. Esto significa que cualquier campo electromagnético, por sutil que sea producirá un efecto sobre nuestro organismo. Pues bien, el planeta posee su propio campo magnético, sin el cual no podríamos vivir. De hecho, los primeros astronautas que pasaron largas temporadas bajo la ausencia de campo magnético, comenzaron a enfermar y manifestar diversos síntomas que fueron solucionados mediante la creación de un campo magnético artificial similar al de la Tierra.
Además, se han descubierto una serie de ondas entre la Tierra y la ionosfera denominadas “Schumann” que vibran a 7,8 hertzios. Resulta realmente sorprendente que las ondas de nuestro cerebro, cuando se encuentra en estado de profunda relajación como el que se consigue con la meditación, vibren exactamente a esta frecuencia. Sin embargo, los seres humanos hemos inundado el planeta con ondas de distintas frecuencias, desde 50 y 60 hertzios para las redes de electricidad hasta frecuencias extremedamente altas como las microondas de nuestros televisores, ordenadores, transmisores, radares y hornos microondas. Tanto es así, que el doctor Robert Becker, de Estados Unidos, manifestó que la densidad total de ondas de radiofrecuencia que penetraban en cada rincón del planeta era de cien a doscientos millones de veces el nivel que nos llega de modo natural desde el Sol. Ya que hemos inundado el planeta con ondas artificiales no nos debe extrañar que nuestro organismo comience a presentar síntomas y reacciones poco naturales.ORÍGENESDurante milenios, distintas poblaciones con diferentes culturas han utilizado métodos para averiguar los mejores emplazamientos para sus poblados. Por ejemplo, para establecer una ciudad, los romanos, dejaban pacer previamente un grupo de ovejas en una gran extensión de terreno. El lugar elegido por éstas determinaba el emplazamiento de la nueva ciudad. Igualmente, actuaban los indios de Norteamérica con sus caballos o las tribus nómadas del desierto con los perros. No obstante, no fue hasta mediados del siglo XX cuando se acuñó el término Geobiología y se obtuvieron resultados científicos acerca de las observaciones. Aunque varios ilustres científicos cooperaron con distintos estudios se considera que fue el doctor alemán Hartmann quien estableció los principios. No obstante, no queremos obviar los resultados empíricos obtenidos por el doctor Peyré, el barón alemán Gustav von Pohl, el ingeniero francés Pierre Cody, la doctora suiza Blanche Merz o el arquitecto francés Remi Alexandre.
FUNDAMENTOSAunque durante siglos distintas culturas han hecho mención a las denominadas energías “telúricas”doctor Hartmann pudo establecer de modo científico una red global de líneas de fuerza telúricas que recorren el planeta de norte a sur y de este a oeste. En ocasiones, la presencia de estas líneas puede ocasionarnos problemas en nuestro bienestar físico y psíquico. Para comprobarlo, el doctor Hartmann realizó 150 000 tests representados en georritmogramas que mostraban la resistencia cutánea corporal en personas que permanecían períodos de 30 minutos sobre una zona alterada telúricamente o una zona neutra. Las gráficas mostraban claramente cambios bruscos en la resistencia electrocutánea cuando los individuos pasaban de una zona neutra a una alterada. Posteriormente, estos tests han sido corroborados por otros científicos europeos, dejando sin lugar a dudas la influencia que tiene sobre nosotros las energías telúricas.
Unido a estos efectos, la geobiología también estudia otras denominadas “radiaciones telúricas”corriente de agua subterránea, el doctor suizo JosephA.Kopp ha medido anomalías magnéticas, como un aumento de la fuerza del campo magnético de las ondas de frecuencia ultra alta (UHF) y un aumento de la conductividad eléctrica del suelo y del aire. También se han observado cambios en los campos electrostáticos, electromagnéticos y electrocapilares del suelo. En la vertical de las fallas se han medido diferencias de potencial eléctrico atmosférico y terrestre, aumento o disminución de la radiación gamma, emisiones de ciertas frecuencias de onda corta y variaciones en el suelo tanto de temperatura infrarroja como conductividad. En cuanto al principal problema derivado de las fallas es que de ellas emanan sobre todo, gases radiactivos (especialmente radón) altamente perjudiciales para la salud. Las zonas del planeta donde se conjugan alguno de estos factores son denominadas ´zonas geopatógenas" o "geopatías” por ser regiones “naturales” cuya exposición prolongada en ciertos individuos puede no resultar beneficiosa.
No obstante, la geobiología y la domología de finales del siglo XX y siglo XXI, tienen también en cuenta los efectos de los campos energéticos antrópicos sobre los individuos. Esta especialidad es tremendamente reciente, ya que el intenso avance producido en las últimas décadas a nivel de telecomunicaciones, ha indundado nuestra atmósfera de millones de ondas de distintas frecuencias, que no vemos, pero nos rodean y penetran. Las patologías derivadas de ellas son llamadas “tecnopatías” producidas en gran medida por campos electromagnéticos.
Los distintos campos electromagnéticos se clasifican en función de la frecuencia de su onda. Así, la luz visible se halla entre 4*10^14 y 7,7*10^14 hertzios. El tipo de iluminación en nuestros edificios es un factor importante en nuestro bienestar ya que solemos pasar cada vez más tiempo en lugares cerrados. Las fuentes luminosas con espectros particulares generan respuestas neuromusculares específicas. Así, las tonalidades cálidas como amarillo o rojo generan una subida de la temperatura corporal externa del cuerpo, mientras que los tonos fríos, como azul o verde, producen un descenso. Tanto por encima como por debajo de las frecuencias correspondientes a la luz visible, nuestros ojos no perciben las radiaciones electromagnéticas. Por ejemplo, la radiación ultravioleta que sí puede ser vista por algunos animales tiene una frecuencia de entre 7,7*10^14 y 3*10^17 hertzios.Con frecuencias menores a la luz visible se tiene a la radiación infrarroja desde los 3*10^11 a los 3*10^14 hertzios, las ondas utilizadas en telecomunicaciones como la radio, la televisión, el radar o las microondas con una banda muy amplia, desde 3*10^4 a 3*10^12 hertzios y aún con frecuencias menores, encontramos las frecuencias de las redes de electricidad, 50-60 hertzios. Por encima, de la frecuencia de las ultravioletas, se encuentra lo que se denomina “radiaciones ionizantes”, es decir, aquellas que llegan a modificar la estructura del átomo. Son los rayos alfa, beta, gamma, X o los neutrones y pueden llegar hasta frecuencias de 3*10^22 hertzios. Es interesante destacar que el fenómeno de la radioactividad puede estar más cercano de lo que se pueda creer. Especialmente común es el gas radón que puede proceder del subsuelo o de materiales con minerales radiactivos como el granito, el cemento, en algunos casos la cerámica, etc. procedentes del planeta, no fue hasta el siglo XX, que el procedentes de accidentes geológicos como corrientes de aguas subterráneas, fallas, alteraciones del campo magnético o chimeneas cosmotelúricas. Los efectos que producen en su vertical pueden ser variados y tener efectos diversos sobre los individuos en función del sistema inmunológico de cada uno. En la vertical de una
Una vez clasificados en función de la frecuencia los distintos tipos de radiaciones electromagnéticas, también resulta interesante explicar los dos tipos de campos que pueden llegar a generarse con éstas. Por un lado, pueden producirse “campos eléctricos” siempre que exista un voltaje en un conductor. Estos campos existen aunque no haya corriente a través de ellos. Es similar al efecto del agua en las tuberías de nuestra casa. El agua se encuentra en las tuberías, hagamos uso de ella o no. El voltaje, es similar a la presión que ejerce el agua sobre las tuberías. Esto quiere decir, que cualquier material conductor (seres vivos, árboles, paredes, etc.) será capaz de absorber y transmitir los campos eléctricos. Por otro lado, pueden generarse “campos magnéticos” solamente cuando haya corriente, es decir, que el circuito esté encendido y la electricidad se encuentre en movimiento. Algunos materiales de construcción, como el cemento armado, son capaces de reducir sus efectos.
Además de las “tecnopatías” originadas por campos o radiaciones de origen antrópico, existen algunos otros factores dentro de nuestras casas y negocios que también pueden afectar a nuestra salud. Otro gran problema, especialmente en las ciudades, es el aumento de la contaminación atmosférica debido a las industrías, la utilización de materiales sintéticos, los vehículos, los aires acondicionados, etc. Entre los componentes más comunes que se puede encontrar encontrar en una vivienda tenemos: el ozono (gas corrosivo para el ser humano), anhídrido sulfúrico (SO2), amianto (mineral cuyas fibras pueden penetrar por la nariz y llegar a clavarse en los pulmones), benceno (procedente del petróleo), formaldehído (utilizado en diferentes productos, como muebles de oficina, fibras sintéticas, etc.), hidrocarburos, etc. De hecho, la calidad del aire no sólo pasa por si está contaminado o no. Una alteración de la ionización del aire de nuestro entorno también puede causar trastornos en los seres vivos. De hecho, el equilibrio iónico es responsable de funciones celulares, bacterianas y microbianas. Un exceso de iones positivos pueden saturar los radicales libres alterando las reacciones biológicas de los seres vivos. Para evitar el bloqueo se produce una respuesta glandular, exceso de serotonina (hormona del estrés) que agrava aún más el problema. El desequilibrio iónico antrópico procede de la utilización de la radiactividad, tanto con la construcción de centrales nucleares como en la utilización de materiales que emiten partículas cargadas (p.ej. cemento), las líneas de alta tensión, la contaminación atmosférica, materiales sintéticos que generen electricidad estática o electrodomésticos como los aires acondicionados.
La contaminación sonora es otro importante factor de riesgo. Las personas que habitan en ciudades pueden verse sometidas a un rango de ruido entre los 35 y los 85 decibelios (dB) o incluso mayores. Es precisamente a partir de los 35 dB, cuando comienzan a producirse alteraciones fisiológicas según las investigaciones de Alain Muzet del CNRS (Francia).EFECTOS DE LAS GEOPATÍAS SOBRE LA SALUDLos efectos que las “geopatías” anteriormente descritas tienen sobre la salud son variables y pueden ir desde un simple malestar hasta incluso enfermedades más graves como cáncer. Cada individuo puede manifestar diversos síntomas bajo la misma influencia dependiendo de diversos factores como el grado de defensas que tenga su organismo. No obstante, se han observado algunas reacciones comunes iniciales como son la alteración de la resistividad y de la capacidad eléctrica de la piel, irregularidades en el ritmo cardíaco y de la reflexión de la radiación infrarroja así como modificaciones en el sistema endocrino. Al cabo del tiempo, estas reacciones biológicas podrán ser traducidas en síntomas de malestar o incluso enfermedad. El proceso es lento pero definido tal y como muestra Mariano Bueno en su libro “El gran libro de la casa sana”:
“Las radiaciones y los campos energéticos perjudican los procesos bioquímicos y energéticos de las células de nuestro cuerpo; por ejemplo, las células del sistema inmunitario. Además, afectan a todo el sistema endocrino y hormonal, que regula innumerables procesos metabólicos, haciéndole perder su equilibrio.
La consecuencia son molestias inicialmente leves, que se atribuyen al estrés, al clima o a otras condiciones de la vida. Tras un efecto prolongado – según la experiencia, unos cinco o siete años -, pueden desarrollarse verdaderas enfermedades crónicas (que incluso amenazan la vida), tales como reuma, asma, bronquitis crónica, molestias del bajo vientre, enfermedades gástricas, úlceras de estómago, afecciones e infecciones renales, flebitis, hipertensión, arritmia, infarto de miocardio, leucemia y cáncer.
En general, el cuerpo se debilita bajo el efecto de la irradiación, de manera que sus defensas contra los alergenos se deterioran."No obstante, a pesar de los efectos nocivos que parecen tener las geopatías, no quiere con ello añadirse el calificativo de que sean "negativas". Su grado de vibración puede ser en un momento dado diferente al nuestro y por ello nos puede hacer enfermar, pero la exposición a ellas con dosis bajas no tiene porque suponer un malestar en un individuo sano. Incluso en algunos casos, la vibración energética de las geopatías puede ser utilizada para lograr estados de conciencia o trabajo interior profundo como el que se realiza con la meditación.Nada es bueno ni malo al 100%, y en el caso de las geopatías sus efectos dependen considerablemente de la dosis de exposición.
EFECTOS DE LAS TECNOPATÍAS SOBRE LA SALUDLos efectos que las “tecnopatías” producen sobre la salud son un ámbito de investigación reciente debido a que el organismo está conviviendo con la tecnología desde hace relativamente poco. Por ello, el efecto a largo plazo que pueda tener sobre nuestra especie es desconocido. No obstante, desde hace algunas décadas se están realizando intensos estudios en países como Estados Unidos, Alemania, Francia y Suiza para averiguar los efectos que pueden
tener sobre los individuos los distintos tipos de campos electromagnéticos. Sobre la década de los 60, las investigaciones llevadas a cabo en la antigua Unión Soviética demostraron que los campos de alta tensión podían producir las siguientes alteraciones: insomnio, estrés, migraña, alteraciones del sistema neurovegetativo, del pulso, de la tensión arterial, malestares físicos y desórdenes de la coordinación, fatiga, alteraciones cardíacas, garganta seca, faringitis y laringitis. Estos resultados provocaron que la Unión Soviética estipulará por ley que las líneas de alta tensión con intensidades de 25 KV/m debían estar situadas a una distancia mínima de 110 m. de cualquier construcción.
Las investigaciones llevadas a cabo por el doctor W. Ross Adey indican que la contaminación eléctrica altera los ritmos bióticos naturales que regulan los períodos de vigilia y sueño, principalmente. El cuerpo humano se adapta a los campos electromagnéticos artificiales lo que perjudica severamente al organismo disminuyendo su resistencia y su sistema inmunológico. Además, ya que los campos electromagnéticos someten al organismo a un cambio de sus ritmos, éste se ve sometido a un tipo de estrés llamado “electroestrés” por los científicos Altmann y Brauss. Este “electroestrés” es el responsable de los síntomas que sufren algunas personas que duermen en un dormitorio con altos campos de electricidad.
En estos casos se ha detectado un incremento de casos de insomnio, que comenzó por estar inquietos durante la noche, dormir mal o sentirse cansados al levantarse. Otros síntomas como las alergias, la irritabilidad, la falta de energía (especialmente el “síndrome de fatiga crónica”), la falta de concentración o la hiperactividad infantil pueden ser resultado de nuestra sensibilidad a las radiaciones de líneas eléctricas.ALGUNOS CASOS REALES DE GEOPATÍASSe exponen aquí tres ejemplos en los que quedan manifiestos los efectos de las geopatías sobre la salud de los individuos.
-El doctor Hartmann tuvo un caso en el que una mujer de 30 años comenzó a encontrarse mal tras cambiarse de casa. Hasta entonces su salud había sido estupenda, difrutaba de su trabajo, de su matrimonio y realizaba deporte. Al poco tiempo de haberse mudado a un edificio moderno, la mujer empezó a adelgazar y a sufrir dolores en la garganta. Durante cierto tiempo visitó a varios médicos especialistas que no encontraban solución para su problema. A continuación la mujer sufrió una profunda depresión y su cuerpo, pasó de haber sido un cuerpo atlético a verse sometido a una invalidez completa. El estudio geobiológico determinó una serie de geopatías en el lugar de la cama donde dormía.
-Mariano Bueno (www.mariano-bueno.com) en su libro “El gran libro de la casa sana” detalla un ejemplo espectacular acerca de la relación entre las patologías geobiológicas y algunos casos de cáncer. En Arenys de Mar (Barcelona) un hombre falleció de cáncer de páncreas. Había dormido durante 17 años en un lugar en el que coincidían corrientes de agua subterráneas, cruce de líneas Hartmann y una fuerte contaminación electromagnética de 200 nT. Su mujer dormía en el otro lado de la cama, donde las geopatías eran menores. Durante años había sufrido dolorosas e incómodas hinchazones abdominales. Habían buscado un hijo pero ella no se quedaba embarazada. Lo consiguieron cuando cambiaron de habitación tras la visita de unos familiares que durmieron en su dormitorio. Tras la muerte del marido, ella cambió de habitación. En la zona donde tenía la cama se detectó una alteración del campo electromagnético natural (telúrico) así como un cruce de líneas Hartmann a la altura de sus pantorrillas. Quedó sorprendida al averiguar el motivo de los fuertes dolores de pantorrillas que tenía al despertar desde que se había cambiado de habitación. Durante este período sufrió una fuerte depresión y taquicardias por la noche que cesaron al desplazar la cama de lugar. Años antes, los padres del hombre fallecido habían dormido en el mismo dormitorio donde ellos habían pasado más de 15 años. Los padres del hombre pasaron a dormir al dormitorio que quedaba justo encima cuando éste se casó. Al poco tiempo, la madre murió de un cáncer de hígado y el padre de un cáncer de testículos.
-El matrimonio Roy y Ann Procter (www.dspace.dial.pipex.com/procter) han ayudado en todo el mundo (especialmente en Gran Bretaña) a muchas personas. En su libro “Curar casas enfermas” se puede leer la siguiente historia contada por Margaret de Gloucestershire: “Había vivido muy cómoda durante muchos años en mi casa de los años 60 cuando, de manera progresiva, comencé a percibir que algo no estaba bien. Cada vez estaba más cansada, deprimida, incapaz de conciliar el sueño y empecé a sentir la necesidad de salir de casa, incluso consideré la opción de mudarme. Siempre disfrutaba mucho de las vacaciones, pero al volver a casa, la tranquilidad que sentía fuera desaparecía. No estaba enferma (fui al médico para asegurarme), pero me seguía sintiendo apagada, exhausta y con poca energía. En un esfuerzo por mejorar mi salud acudí a la consulta de un kinesiólogo para que me aconsejara y me recetara unos complementos alimenticios. Después de varios meses de tratamiento el kinesiólogo me sugirió que quizás la casa me estaba produciendo esa sensación de pesadez y que, si era así, la razón podría ser la tensión geopática” El matrimonio Procter midió su casa y detectó dos líneas energéticas perjudiciales que transformaron en positivas. Margaret relata: “Ya no tuve más noches de sueño interrumpido, sino que dormía profundamente y aquello me ayudó a estar más contenta. No perdí la sensación de pesadez inmediatamente, pero a lo largo de los siguientes meses no me cansaba tanto y tuve las ideas más claras sobre lo que tenía que hacer para seguir adelante. De forma gradual, estoy recuperando la energía y con ella el optimismo y el bienestar. Lo más gratificante de todo es la atmósfera armoniosa y relajada que ahora disfrutamos en casa.”
CASOS REALES DE GEOPATÍAS EN LA NATURALEZAResulta interesante darse un paseo por el bosque y observar, desde un punto de vista receptivo, sensitivo. Percibir olores, formas, colores, y... energías. La Geobiología estudia la interrelación de estos factores. Nuestro planeta, tiene su lenguaje, su modo de expresar su alegría o pena y los seres humanos debemos aprender a oirlo. Fijándonos en el resto de seres vivos podemos comprender una parte de este lenguaje.
Un buen ejemplo es el efecto que las denominadas "geopatías" (ver Fundamentos) pueden tener sobre el mundo vegetal. En algunos casos, pueden poseer una vibración energética diferente a la de la planta y ésta serpentea para evitar crecer en su vertical. Los EJEMPLOS 1 y 2 son muestras de la reacción del mundo vegetal ante las líneas de Hartmann. El EJEMPLO 3, muestra la reacción de un par de árboles ante una corriente de agua subterránea, y el EJEMPLO 4, ante una chimenea cosmotelúrica.
EJEMPLO 1:
En las fotos A, B y C se muestra la posición de los árboles denominados 1 y 2. Puede obervarse en estas fotografías, que ambos árboles están inclinados en el mismo sentido. Un estudio radiestésico cuidadoso demostró la existencia de una línea Hartmann que corría longitudinalmente a lo largo de uno de los laterales de estos árboles (ver fotos). Curiosamente, estos árboles han ido creciendo en sentido contrario al que se encuentra la línea, evitándola a toda costa. Simulando la emanación energética que esta línea produce en la vertical (foto B) puede observarse este hecho con más facilidad.
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EJEMPLO 2:
Obsérvense las fotos A y B. En ellas se muestra cómo la copa de un árbol ha crecido de un modo curiosamente irregular. La foto B muestra en detalle la forma de las ramas que han ido girando y retorciéndose tomando una dirección "antinatural". Una posible explicación puede radicar en la posición de una línea de Hartmann justo en esta parte (foto A). Puede observarse, como la vertical de esta línea afecta la copa del árbol de modo que éste hace lo posible por evitarla.
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EJEMPLO 3:
En la siguiente fotografía puede observarse la fuerte tendencia de dos árboles a crecer en direcciones opuestas con una marcada inclinación. El estudio radiestésico indicó la presencia de una fuerte corriente de agua subterránea que corría entre ambos. Dicha corriente de agua se ha dibujado con límites rectilíneos con objeto de simplificar el dibujo pero la realidad no suele ser tan simplista.
EJEMPLO 4:
Las chimeneas cosmo-telúricas pueden también provocar algún tipo de reacción en el mundo vegetal. En el caso mostrado a continuación puede observarse la tendencia del árbol de la izquierda a evitar crecer directamente sobre la citada chimenea.
ALGUNOS CASOS REALES DE TECNOPATÍAS-El efecto derivado de líneas de alta tensión eléctrica, quedó demostrado en la aldea escocesa de Dalmally. El cableado de 275 kilovatios pasaba sobre edificios propios del municipio como correos, la comisaría, el ayuntamiento y a cien metros de la escuela. En el radio que ocupan treinta y seis casas, ocho personas murieron de cáncer y tres por una afección que atacó a sus neuronas motoras en un lapso de cinco años.
-En otro estudio, la investigadora estadounidense Nancy Wertheimer estableció un importante vínculo entre la proximidad a líneas de alta tensión y los casos de leucemia infantil.
-En las décadas de los ochenta y noventa un estudio efectuado por Zaret sugirió un nexo entre los tumores de ojos y cataratas y las personas que trabajaban durante varias horas al día con monitores de tubos de rayos catódicos. Posteriormente, se demostró en Estados Unidos y Canadá que la exposición prolongada a las pantallas de los ordenadores era responsable de gran parte de los abortos espontáneos y las deformidades congénitas del feto.
-En la década de los cincuenta comenzaron a utilizarse las microondas como sistema de telecomunicaciones. En esta época, los trabajadores que se encargaron de instalar el radiotransmisor en la terraza del Empire State Building no sospechaban los peligros que suponía estar cerca de la emisión. En su lugar, cocinaban su comida cerca de los reflectores parabólicos ya que observaron como se calentaba al estar cerca de estos e incluso se calentaban ellos mismos en las noches de frío. Lamentablemente, algún tiempo después, surgieron los efectos de la exposición prolongada a las microondas y los operarios fueron enfermando y muriendo de distintos tipos de cáncer.HERRAMIENTAS DE LA GEOBIOLOGÍAComo se ha descrito anteriormente, existen diversos tipos de radiaciones o energías tanto naturales como antrópicas que pueden afectar a nuestro equilibrio. Algunos aparatos, que serán descritos a continuación, pueden medirlas, pero sin duda no podemos obviar los resultados que se obtienen con la sensibilidad y el resentir de los individuos. Desde tiempos remotos, en distintas culturas, han existido personas cuya sensibilidad personal les permitía averiguar los mejores emplazamientos o los lugares por donde discurría agua subterránea. Hoy en día, nuestro constante pensamiento racional nos hace rechazar todo lo que no se ajuste a los cánones establecidos. Sin embargo, no podemos negar la evidencia y los resultados tan asombrosamente sorprendentes y esclarecedores de la radiestesia. No debemos olvidar que muchas ideas, conceptos y leyes fueron rechazadas en su tiempo, viéndose corroboradas posteriormente por los avances científicos. Quizás estemos presenciando uno de estos hechos en el que la radiestesia está pasando de ser utilizada únicamente por esotéricos a ser considerada una importante herramienta por ingenieros, arquitectos, médicos y científicos de todo tipo.
Para entender cómo trabaja el radiestesista debemos comprender como funciona nuestro cuerpo y nuestra mente. En primer lugar es necesario aclarar que tenemos dos hemisferios cerebrales con funciones diferentes. El hemisferio izquierdo es el que está vinculado con el pensamiento lógico y racional, tradicionalmente conocido como masculino. El hemisferio derecho, es más intuitivo y sensible, propiedades atribuibles a las mujeres. Tanto hombres como mujeres utilizamos un tipo de hemisferio u otro cuando realizamos distintas actividades. No obstante, el mundo racional, ambicioso y masculino en el que nos movemos, ha desequilibrado la utilización de los hemisferios con el consiguiente desuso del hemisferio derecho. Paralelamente, podemos enfocar este aspecto desde el punto de vista del pensamiento. Según Edgard De Bono existen dos tipos de pensamiento, el vertical y el lateral.Con el primero, se construye la ciencia actual, un conocimiento asienta las bases para futuros conocimientos. Es como la construcción de un castillo de arena en el que cada uno aporta un grano de arena. Con el pensamiento lateral es como los bebés y los niños se hacen su visión de la realidad. Primero, sin premisas ni hipótesis previas observan lo que ocurre a su alrededor haciendo conexiones. Van encajando piezas de un puzzle del que no tienen imagen previa. Relacionándolo con lo anteriormente comentado, el pensamiento vertical es que se realiza en el hemisferio izquierdo y el lateral el del hemisferio derecho. Ambos son útiles, cuando se encuentra el equilibrio, cuando somos capaces de pasar de uno a otro según las circunstancias.
El radiestesista utiliza el hemisferio derecho para obtener resultados. Para ello, debe estar relajado, sin tensión física ni psíquica. Su mente debe estar tranquila, sin premisas previas ni pensamientos que obstaculicen la llegada de información. ¿Cómo es que de un modo aparentemente tan sencillo se pueden obtener resultados tan increíbles? La respuesta está en el cuerpo energético. Todos conocemos el cuerpo físico, el que vemos y tocamos, sin embargo, desde hace siglos, algunas culturas ya tenían en cuenta el denominado cuerpo energético, que conecta el cuerpo físico con el mundo que le rodea. Su presencia está siendo demostrada recientemente en Occidente gracias a la Medicina energética y la cámara Kirlian, que es capaz de fotografiarlo. Además, la homeopatía, la Medicina Tradicional China, algunos tipos de masajes o algunas técnicas de cuerpo-mente (Tai Chi, Yoga, ChiKung), etc. basan sus conocimientos en él. Aunque en Occidente, todavía nos resulte extraño creer en este cuerpo energético tenemos numerosos ejemplos de su presencia a nuestro alrededor. Cuando nos sentimos mal con alguien o algo, cuando sentimos malestar, o estamos incómodos, cuando tenemos un presentimiento o intuición, cuando algo o alguien nos atrae, etc. es nuestro cuerpo energético el que está actuando. Desde el punto de vista físiológico, nuestro cuerpo físico está formado por millones de células en constante actividad de vida y muerte, interrelacionándose continuamente mediante reacciones químicas e impulsos eléctricos. No debemos extrañarnos, por tanto, que nuestro cuerpo emita algún tipo de energía y que ésta reaccione con el entorno favorable o perjudicialmente. Quizá debamos dejar actuar un poco más al hemisferio derecho y que nuestro organismo sienta por sí mismo y busque lo que más le convenga.
La radiestesia es una técnica en la que el medidor se encuentra especialmente involucrado. Las herramientas que utilice servirán para magnificar la respuesta que su cuerpo energético percibe. ¿Cómo lo hace? Hasta ahora no hay respuesta científica aunque sí millones de demostraciones empíricas, no obstante, es muy probable que los futuros descubrimientos de la física cuántica permitan aportar una explicación al fenómeno de la radiestesia. Según la ciencia, todo lo que nos rodea posee una vibración con una determinada longitud de onda. Esa onda puede interferir en nuestro cuerpo energético y producir un efecto. Si mantenemos activos el hemisferio derecho del cerebro y utilizamos una herramienta para magnificar la señal, podremos averiguar qué es lo que nos ha producido la reacción.
Las herramientas más básicas y utilizadas por el radiestesista y geobiólogo son el péndulo y las varillas en “L”.-El péndulo puede ser de cualquier material siempre que nos sintamos a gusto con él y sea de nuestro agrado. En primer lugar se ha de establecer un código que relacione un tipo de movimiento con respuestas afirmativas o negativas. Para obtener datos fiables es muy importante que siempre realicemos preguntas cuyas respuestas sean SÍ o NO. De este modo podemos preguntar si algún lugar es perjudicial para la salud, si existe alguna geopatía o si hay una corriente de agua subterránea. Existen además, diversas escalas de medición según autores que permiten establecer la gravedad de la geopatía, siendo la más conocida la de Bovis.
- Las varillas en “L” suelen estar fabricadas con cobre o latón cuya frecuencia es especialmente indicada para ser utilizada por el radiestesista. Su utilidad, al igual que con el péndulo es sencilla, dependiendo del código que le queramos establecer. Se toman las varillas por el mango corto y nos vamos desplazando. Por ejemplo, las zonas neutras pueden dejar las varillas estáticas; las perjudiciales provocarán una respuesta neuro-muscular en nuestro organismo que puede ser manifestada como un desplazamiento de los ejes largos de las varillas hacia el interior; las zonas especialmente beneficiosas y en ocasiones algunas geopatías procedentes de fallas o fisuras, pueden provocar una apertura de las varillas desplazándolas hacia los lados.
Aunque la radiestesia nos aporta una visión bastante clara de la situación energética de un lugar, un estudio completo requiere la medición de “tecnopatías”. Para ello, se utilizan medidores de campos energéticos:
- Para la medición de radiofrecuencias, microondas, repetidores de radio, TV y telefonía móvil HOGAR SANO dispone de un maletín profesional de medición Spectran HF-2025E + antena radiofrecuencia. Es muy adecuado para la medición de repetidores de telefonía móvil, la localización de emisores o el control del uso de teléfonos móviles en áreas restringidas.
- HOGAR SANO realiza la medición de campos eléctricos y electromagnéticos con unmedidor de campos electromagnético en 3 ejes G-28. Su utilización es ideal para la medición de líneas eléctricas, motores, electrodomésticos, ordenadores, etc. Las tres sondas se utilizan para poder medir distintas intensidades, desde las altas (de 1.000 a 10.000 nT) a las bajas (de 0 a 100 nT).
- Para medir las alteraciones o intensidad magnética de un lugar puede usarse un magnetómetro como el geomagnetómetro BPM 2010.
- La radioactividad suele ser medida con contadores géiger. Lo interesante dentro de una vivienda será encontrar las zonas con menores valores de niveles de radioactividad ya que los valores absolutos pueden sobrepasar los límites legales (en España 120 milirems/año) simplemente por encontrarse en un terreno granítico (entre 160 y 250 mr/año). HOGAR SANO utiliza un contador Geiger Radex micro Rem-Sv/h.
-La ionización del aire es otro parámetro interesante que puede ser medido con los medidores de iones. En general, son aún un poco caros y de difícil manejo pero cada vez más están surgiendo modelos más modernos y fáciles de usar.
- Para medir distintos parámetros del ambiente, como la temperatura o el ruido. HOGAR SANO utiliza un Tester 5 en 1 multifunción que contiene: multímetro digital + sonómetro + luxómetro + humedad + temperatura.
CONSULTORÍA Y FORMACIÓN
* Si te interesa un estudio geobiológico de tu vivienda o negocio puedes pedir información o un presupuesto sin compromiso escribiendo un correo electrónico a: hch.hogarsano@gmail.com, llamando al 653 50 25 99 o visitándonos en C/San Marcos 38. Puedes ver más información en www.centroanandaleirum.com. En el apartado de CONSULTORÍA más información.
* Si lo que te interesa es aprender y formarte como CONSULTOR DE FENG SHUI Y OTRAS TÉCNICAS, puedes hacerlo cómodamente con el curso de Hogar Sano. Este formación completa está estructurada en 5 módulos (1 nivel básico, 2 niveles intermedios y 2 avanzados). Puede ser realizada en presencia o a distancia, marcándote tu propio ritmo. Si deseas más información puedes acceder a FORMACIÓN donde encontrarás el programa de la Formación así como la ficha de matriculación.
© Helena Chacón Muñoz
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